| ¿Qué significa la jornada de las 35 horas?
Por: María del Pilar Tello Dirigente francés Pierre Jean Rozet afirma que la lucha contra el desempleo es internacional « EL EMPLEO ES UN DERECHO » Pierre Jean Rozet, Director de la Revista Exigences y miembro del Buró de la Confederación General de Trabajadores, una de las cinco representativas de los trabajadores franceses, recibió a La República en el inmenso y confortable edificio de la CGT. La central acoge una estructura organizativa que se ocupa no sólo de las reinvindicaciones salariales sino también de los desempleados, de los consumidores, de los jubilados y en especial de la juventud. Rozet abordó entre otras inquietudes la preocupación fundamental en la hora presente: lograr a nivel internacional que el empleo sea entendido como un derecho. Aquí sus declaraciones. - La Ley denominada Aubry -por el nombre de Martine Aubry, actual Ministra del Empleo y la Solidaridad - ha sido aprobada como un medio para luchar contra el desempleo. ¿Es suficientemente eficaz ante un objetivo tan difícil? - Desde hace mucho tiempo los sindicatos veníamos reclamando una ley marco para poder negociar la reducción del tiempo de trabajo en las empresas. La llegada del gobierno de Lionel Jospin ha hecho que se concrete desde que hubo un pedido común de las cinco confederaciones para reclamar esta Ley, en especial durante la conferencia entre los patrones y los sindicatos que se realizó en octubre último. No es la Ley que hubiéramos querido, un cierto número de aspectos desde nuestro punto de vista no son precisos, en especial los que conciernen a las obligaciones de los dueños de las empresas. - ¿En qué sentido? - Consideramos que esta Ley deja mucho a la negociación en el interior de los sectores y en las empresas. Por ejemplo el 28 de julio se firmó un acuerdo en la metalurgia que ni la CGT ni la CFDT lo suscribieron. El objetivo de la Ley es permitir reducir el tiempo de trabajo para propiciar mayores contrataciones pero ese acuerdo permite bajar la duración nominal del trabajo sin bajar la duración efectiva por lo cual no cambia nada. Dentro de la metalurgia se están procesando acuerdos a nivel empresas que son más concretos sobre el objetivo fundamental. - ¿La Ley tiene aspectos que ustedes consideran positivos? - Es importante porque se trata de una primera Ley que se llama de incitación que prevé sobre todo ayuda pública para las empresas que reducen su tiempo de trabajo y contratan personal al menos en un 6% de efectivos suplementarios, los cuales será en parte subvencionados por dicha ayuda pública. De ahora hasta fin del año próximo habrá diversos acuerdos para implementar las 35 horas y vendrá luego una segunda ley a fines del año próximo que fijará definitivamente las condiciones del paso a las 35 horas. Los acuerdos determinarán en gran parte los contenidos de la segunda ley. - ¿Cuál ha sido la reacción de los empresarios frente a la reducción del tiempo de trabajo? - Es una reacción muy matizada. Hay empresarios que están ferozmente opuestos pero los hay también que consideran que la ayuda pública les puede ser útil y por tanto están ya comprometidos en la vía de la negociación. Ya hay acuerdos que han sido firmados y poco a poco se avanza y a partir del mes de setiembre cuando terminen las vacaciones de verano esto se hará a mayor escala. Es decir, que hay en algunos una hostilidad de principio pero en otros hay una actitud pragmática sobre el terreno. - ¿El gobierno de Jospin ha logrado avances respecto del desempleo? - El desempleo es todavía muy elevado. - ¿Cómo va la actividad de la CGT para ayudar a combatirlo? - Es un trabajo largo y difícil. No estamos solos para hacerlo porque hay organizaciones que agrupan desempleados que también lo hacen pero sí somos los únicos en ir a buscar a los desempleados a los lugares donde es posible encontrarlos. Es una labor de hormiga, de relaciones, de discuciones, de ir a la puerta de las fábricas para conversar con ellos y poder organizarlos. En Marsella es donde esta tarea se ha estructurado bien, donde hay una organización de masas de desempleados, donde ha habido el movimiento de diciembre del año pasado y comienzos de éste, donde hemos estado muy activos y presentes. El movimiento partió de una reivindicación precisa, es decir, que los desempleados pudieran tener una prima, un pago por Navidad, pero eso ha sido un detonante que ha evolucionado a exigencias mayores sobre el monto del subsidio y sobre políticas de creación de empleo. Debemos llegar a tender los puentes entre el desempleado y el asalariado y para eso tenemos un cierto número de iniciativas. -¿Es lo que lograron en mayo pasado con la caravana del empleo? - Durante todo el mes de mayo la CGT desarrolló un Tour de France para el empleo. El 1o. de mayo, día en que se producen grandes manifestaciones departamentales, constituyó el lanzamiento de la campaña organizada en cinco polos de animación mediante caravanas para el empleo recorriendo todos los departamentos en dirección de las empresas, de los distritos y los lugares públicos para ir al encuentro de los asalariados y de los que no tienen empleo en este momento así como de los jubilados y de los jóvenes. Un trabajo convergente que se relaciona también con la reducción del tiempo de trabajo a 35 horas semanales y por supuesto con el aumento de los salarios y las condiciones de trabajo, de vida para vivir y trabajar de otra manera y mejor. - ¿Con qué número de desempleados cuentan en la organización? - A la CGT tenemos más o menos entre diez y doce mil inscritos aunque no es un número fijo, va cambiando según pasan de desempleados a asalariados. Respecto de los tres millones de desempleados es poco pero es importante para la defensa de sus derechos. - ¿Es una población sobre todo de jóvenes? - Así es. El principal problema para la juventud es el desempleo, el 20% de la población activa joven está desempleada con un gran margen de gente que trabaja pero en condiciones de precariedad. Los jóvenes en su conjunto son prioritariamente el objetivo de las políticas orientadas a flexibilizar el trabajo, a reducir los salarios, a utilizar las calificaciones sin reconocerlas suficientemente y valorizarlas. - ¿Ante esta realidad el gobierno de Jospin tiene una política concreta? - El gobierno viene aplicando un programa que se llama de Empleos Jóvenes; se trata de contratos particulares de cinco años para jóvenes con un sistema de ayuda pública y se trata de mejorar dicho programa para que un máximo de esos jóvenes pueda permanecer en las empresas. Hemos obtenido garantías suplementarias para que logren su estatus definitivo, sobre todo la prioridad para que sean considerados así en la empresa, para que puedan pasar los concursos, para que obtengan calificaciones suplementarias dadas por la empresa. - ¿El Estado no puede permanecer al margen de estas exigencias sociales ni siquiera dentro de un modelo liberal? ¿Cómo va el avance respecto de las promesas electorales de la izquierda plural? - Las protestas conducen a los gobiernos a suavizar las presiones sociales. La promesa era de lograr 350 mil empleos públicos y 350 mil en lo privado para los jóvenes. Si en lo público hay avances, en lo privado no hay nada. Los patrones rechazan la posibilidad de dar trabajo a los jóvenes. - Uds. como central de trabajadores tienen también una organización de defensa de los consumidores. ¿Es un buen mecanismo para equilibrar el mercado? ¿Qué resultados han tenido? - La tenemos y se llama INDECOSA, Asociación de Defensa de Consumidores, y su labor es doble. En principio cada sindicalizado es miembro de esta asociación que le brinda una asistencia jurídica respecto de su consumo individual. Y también desde luego están los problemas de consumo colectivo o general, como por ejemplo lo que tiene que ver con el agua o con la energía. Hay multinacionales del agua en Francia y respecto de ellas hemos obtenido importantes bajas de tarifas mediante la renegociación, hemos tenido batallas muy fuertes, incluso judiciales. - ¿ Europa está cambiando respecto de los temas sociales desde que la social democracia está mayoritariamente a la cabeza de sus gobiernos? - Ha habido un gran número de protestas sociales contra el ultraliberalismo. Renault que ha cerrado su empresa y determinó una movilización muy importante, ha habido jornadas de acción sobre el empleo en Europa. En año y medio se ha dado un número mayor de acciones de lucha coordinadas a nivel europeo que en los últimos diez años, lo cual conduce a todo el mundo a reflexionar y a los gobiernos europeos a pensar que la integración no puede estar basada sólo en los aspectos económicos de moneda única. - La Cumbre de Luxemburgo fue importante a este respecto ... - Importante como observatorio de la situación del empleo en nuestros países aunque por el momento queda en el nivel de grandes ideas a implementar. En el discurso y en las tomas de posición hay mucho cambio pero hay que esperar a la realización de los cambios. - ¿Cómo ven los trabajadores franceses la situación de los trabajadores en América Latina? - Hay delegaciones que van regularmente a América Latina. Siempre nos preguntan sobre temas de integración ya que estamos más avanzados en esto, sobre cómo vemos la construcción europea. No tenemos la última palabra pero sí estamos a disposición para trabajar juntos respetando las particularidades. En todo caso, tenemos una lucha común, cual es la de conseguir que el trabajo sea reconocido en todos los países del mundo como un derecho de todos. ENTREVISTA, La RepúblicaPerúDomingo,2 de agosto de 1998 EN VOZ ALTA |